#8M. ¿Estamos estancadas? Analizando el piso pegajoso que enfrentan las mujeres

Por Yolanda Pizarro para Revista Nosotras

“Derechos, igualdad y empoderamiento.” Ese es el lema de la ONU para este 8M. Sin embargo, la realidad nos recuerda que la equidad de género sigue siendo una meta lejana.

Si bien en los últimos años hemos visto avances importantes—desde leyes contra el acoso laboral y la violencia en el trabajo hasta reformas en pensiones con foco en mujeres—, la sensación generalizada es que aún estamos al debe.

Un techo de cristal… y un piso pegajoso

¿Por qué la equidad de género sigue generando resistencia? ¿Por qué cada vez que se habla de derechos para las mujeres surgen frases como “ya están otra vez con lo mismo”?

Aún vemos decisiones que reflejan un sesgo evidente: allanamientos a diputadas en pleno parto, brechas de género persistentes en educación—como en los resultados SIMCE en matemáticas—y la falta de acceso equitativo a cargos de poder.

A esto se suma la doble carga laboral que enfrentan muchas mujeres, un tema que la pandemia dejó aún más en evidencia. El techo de cristal sigue ahí, pero lo que realmente nos detiene es el piso pegajoso: una estructura de desigualdades que nos ancla y nos dificulta avanzar.

Los brotes verdes que empiezan a crecer

No todo es negativo. Hay señales de cambio:

Dorothy Pérez se convirtió en la primera Contralora General de la República en casi 100 años.

Pamela Figueroa asumió como la primera presidenta del Consejo Directivo del Servicio Electoral.
En los últimos 4 años, la presencia de mujeres en directorios de empresas ha crecido un 11%.
La CPC, la mayor organización empresarial de Chile, hoy es liderada por Susana Jiménez.
En Carabineros, por primera vez, dos mujeres alcanzaron el rango de General Inspector.

Y, si todo sigue su curso, pronto podríamos ver a una mujer liderando el país.

 

El rol clave de los hombres

El cambio no puede recaer solo en nosotras. Es momento de incluir activamente a los hombres en la co-construcción de espacios más equitativos. Un diálogo abierto y participativo es clave para transformar no solo el mundo laboral, sino también la vida cotidiana.

Beijing +30: Un llamado a la acción

A 30 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, urge que fortalezcamos alianzas estratégicas y usemos nuestro poder de influencia de manera inteligente y efectiva.

La equidad de género no es un favor ni una concesión, es un derecho. Para que estos brotes verdes no sean solo una ilusión, necesitamos políticas concretas, programas sólidos e inversión real en las mujeres y niñas de nuestro país.

El momento es ahora. Sigamos avanzando.

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